¿NOS VA LA MARCHA? 6 relaciones AMOR-ODIO y sus causas

1. “NOCHES DE DESENFRENO, MAÑANAS DE IBUPROFENO”
….o las consecuencias a largo plazo

lobo
Paramount Pictures

La clave de esta relación ambivalente está en el contraste entre las consecuencias inmediatas y a largo plazo asociadas a salir de fiesta y beber. Los efectos a corto plazo de una conducta siempre tienen mucho más efecto sobre tu comportamiento que las que son diferidas. Por eso, aunque los efectos agradables (a corto plazo) y desagradables (a largo plazo) estén mezclados en una sola acción, tus promesas resacosas de no volver a beber jamás se incumplen sistemáticamente. Esto aplica también a las dietas -a corto plazo renuncias a un placer, a largo plazo ganas salud- y a las relaciones de pareja asfixiantes -a corto plazo reduces la inseguridad, a largo plazo aparece aburrimiento y frustración.

 

2. CONFLICTOS MORALES: incoherencia pensamiento/emoción

true
Home Box Office

El código moral es una guía verbal de actuación que otorga un valor a las cosas -incluido tu propio comportamiento- en una escala con dos extremos: Bueno y Malo. Las escalas con más matices entre los extremos dan como resultado un código moral más adaptable a las múltiples facetas de la vida. El problema está en que estas categorías verbales -“bueno”, “malo” y sus infinitas derivaciones- no siempre están en línea con tu experiencia. Cuando esto ocurre es muy probable que aparezca una relación amor-odio: te gusta algo que consideras reprobable, o detestas algo que supuestamente deberías valorar. En otra PSICODOSIS analizaremos cómo salir de estos atolladeros.

 

3. FRUSTRACIÓN DISFRAZADA DE MORAL

american
20th Century Fox

En otras ocasiones, la moral se pone al servicio de emociones más miserables, aunque muy humanas. Es lo que ocurre cuando ansías algo pero, por lo que sea, no te ves capaz de conseguirlo. En estos casos, la frustración se puede disimular haciéndola pasar por un valor. Como el avaro que no tiene ni un duro y se dedica a pregonar que “el dinero corrompe los corazones”, o el tímido que va de anacoreta y dice todas las personas que le rodean son chusma. Todos estos discursos teñidos de odio no hacen más que enmascarar un anhelo frustrado y complicar que puedas conseguir lo que realmente quieres.

 

4. “PALO, PALO, ZANAHORIA”: relaciones aleatorias

frozen
Walt Disney Animation Studios

Cuando lo que recibes por parte de alguien alterna impredeciblemente entre lo sublime y lo frustrante, se genera (casi) irremediablemente una situación de enganche muy resistente al cambio y plagada de emociones contradictorias. “Nos queremos mucho, pero en cuanto estamos juntos no nos soportamos” es el típico resumen de este fenómeno. Si este es tu caso, es muy probable que te encuentres en una relación de amor-odio sin saber muy bien por qué. Los afectos en sí mismos no son la causa. No es el amor lo que engancha, sino la emocionante expectativa de que, después de muchas derrotas, llegará una victoria triunfal que compensará todas las calamidades.

 

5. COMIDAS FAMILIARES: ENTRE LA CASA DE LA PRADERA Y PUERTO URRACO

agosto
The Weinstein Company

Lo que marca la diferencia entre un conocido y alguien íntimo es la cantidad de facetas de tu vida que conoce y en las que participa. Es obvio que cuantos más momentos hayas compartido con alguien, más probabilidades hay de que algunos sean agradables y otros sean desastrosos. Por eso, la familia y los grandes amigos están asociados a momentos y emociones tan variadas y, a veces, contradictorias. Hay muchas historias diferentes con cada uno de ellos, y basta con que cualquier situación cotidiana prenda la mecha de alguna de ellas para que acabéis recordando todo lo bonito que habéis pasado juntos… o tirándoos a la cabeza la bandeja de los polvorones.

 

6. CONFLICTOS DE INTERESES: consecuencias en competición

breaking
American Movie Classics

Muchas de las cosas que haces tienen pros y contras, consecuencias positivas y negativas que, inevitablemente, se presentan a la vez y compiten entre sí. Decidir es el ejemplo más claro porque implica conseguir algo que quieres a la vez que renuncias a otras cosas. Por eso, una decisión es el escenario perfecto para que hagan su aparición simultánea las emociones contradictorias. Aquí, el amor y el odio se alternan en función de dónde estés centrando tu atención en cada momento: si anticipas lo que deseas, estarás encantado. Si piensas en lo que vas a perder, te pondrás a malas. Lo mismo ocurre con las relaciones amor-odio con el espejo o, por ser más rigurosos, con uno mismo. La imagen que ofreces al espejo es prácticamente igual siempre, lo que puede cambiar de una forma más azarosa es dónde pongas tu atención.

 .

por José Manuel Campo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *