Laboratorio psicodosis: LAS PALOMAS MUSICALES

palomas musicales

1. ¿QUÉ HICIERON?

Porter y Neuringer decidieron en 1984 poner a prueba las aptitudes de un grupo de palomas para apreciar los finos acordes de la música clásica. Para ello, separaron a los pájaros en dos grupos y les pusieron a escuchar una y otra vez melodías de Bach y Stravinsky frente a un pulsador. Su tarea era la siguiente:

Grupo 1. Debían dar un picotazo en el pulsador cada vez que escucharan a Bach. Cuando lo hacían bien, les dejaban acceder un rato a su comedero. Pero si picaban el botón cuando estaba sonando Stravinsky se quedaban sin premio.

Grupo 2. Las reglas eran las mismas, pero cambiando al compositor. Recibían comida si elegían a Stravinsky y se quedaban con hambre si eran más de Bach.

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 2. ¿QUÉ RESULTADOS OBTUVIERON?

Al final del experimento todas las palomas habían aprendido a distinguir y elegir bien al compositor con el que recibían comida. ¡Y no tardaron mucho! De hecho, sólo necesitaron entre 6 y 24 ensayos para acertar más del 90% de las veces.

Pero fueron más allá. Sus recién adquiridos gustos musicales siguieron desarrollándose por cuenta propia. Sin recibir más entrenamiento, las palomas aficionadas a la música de Bach también se ponían como locas a picar el pulsador cuando sonaban acordes de otro compositor barroco: Scarlatti.

Lo mismo pasaba con las palomas de Stravinsky, que desarrollaron un gusto más modernista y estaban encantadas de accionar el pulsador cuando escuchaban a Carter.

Ahora las palomas podían formar grupitos en función de quiénes eran sus ídolos. Algo así como la versión aviar y refinada del fondo norte y fondo sur.

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3. ¿CÓMO SE EXPLICA?

A ninguno no sorprende que, cuando están en juego las lentejas, agudizamos el ingenio y desarrollamos todas nuestras potenciales. El caso de las palomas es exactamente igual. Por decirlo de otra manera: cuando obtenemos consecuencias importantes por nuestros actos (en el caso de las palomas, discriminar entre compositores), aprendemos a que nuestros actos sean cada vez más complejos y certeros.

También es muy importante el entrenamiento riguroso que siguieron estas aves y lo estructurado que estuvo su proceso de aprendizaje. Si no hubieran recibido su premio al hacer las cosas bien, o si las condiciones hubieran cambiado todo el rato (ahora Bach, ahora Stravinsky), lo único que habrían aprendido las palomas es a odiar la música clásica.

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4. ¿POR QUÉ ES ROMPEDOR ESTE EXPERIMENTO?

Por dos motivos. El primero es que este mismo diseño experimental se llevó a cabo con personas y los resultados que se obtuvieron fueron exactamente los mismos. Es decir, que en cuestión de diferenciar compositores clásicos, las palomas no tienen mucho que envidiarnos.

El segundo motivo es que este experimento demuestra que para explicar una habilidad, por muy sofisticada que sea, no hace falta recurrir a capacidades internas. Es más, muchas veces es contraproducente: ¿os imagináis que de repente empezáramos a hablar de la sensibilidad artística de las palomas? ¿o de sus gustos barrocos y modernistas? No hay más que recorrer cualquier plaza transitada por nuestras protagonistas para darse cuenta de lo ridículo sonaría esto.

Así que ya sabes: a la hora de aprender, el único límite está en tu entrenamiento. Se sistemático, persiste en tu objetivo, ensaya las veces que haga falta y las consecuencias deseables no se harán esperar. Piensa que si las palomas pudieron…

Si quieres medir tus capacidades musicales frente a los de las palomas puedes empezar a entrenar con los siguientes enlaces:

Las palomas barrocas picarían ESTE ENLACE

Las palomas modernistas, en cambio, picarían sobre ESTE OTRO.

 
Porter, D y Neuringer, A. (1984). Music discrimination by pigeons. Journal of Experimental Psychology: Animal behavior processes, 10, 138-148.
 
por José Manuel Campo

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